Desayuno: empezar en el mercado matutino
Si quiere sentir el ambiente popular a primera hora, puede ir al mercado matutino local: pasteles fritos recién hechos, leche de soja caliente y empanadillas al vapor, a precios asequibles y con sabor auténtico; de paso, observe la vida cotidiana de los locales.
Mañana: la zona de la Calle Central
- A lo largo de la Calle Central se concentran comercios tradicionales y puestos de comida; puede probar un helado que se vende en toda la calle y vivir la costumbre local de "cuanto más frío, más helado".
- Las panaderías y los antiguos restaurantes de cocina occidental de la calle son ideales para sentarse a descansar y entrar en calor.
Almuerzo: clásicos del noreste
- Platos clásicos como cerdo rebozado agridulce, tiras de carne salteadas o verduras salteadas; las raciones son grandes, con tres o cuatro platos basta para dos o tres personas.
- Para entrar en calor, puede elegir estofado en olla de hierro o plato de matanza; se cocina y se come alrededor de la olla, cada vez más caliente.
Merienda y aperitivos
Hay muchos aperitivos callejeros: fideos fríos a la plancha, salchicha roja, manzanas confitadas, peras y caquis congelados; comer mientras se pasea llena perfectamente el hueco de la tarde.
Cena y mercado nocturno
- Por la noche puede buscar una parrilla o una olla caliente, que calienta el estómago y es animada; la parrilla del noreste con cerveza local es una combinación habitual.
- En el mercado nocturno hay gran variedad de aperitivos; modere la cantidad y no mezcle demasiadas cosas a la vez para no dañar el estómago.
Consejos
La cocina del noreste tiende a ser salada, grasienta y abundante; pida según su apetito. En invierno, modere los alimentos fríos y crudos y cuide la higiene alimentaria y el abrigo.