Al recorrer el recinto de hielo y nieve con niños, el abrigo y la seguridad son lo primero. Póngales varias capas, gorro, bufanda y guantes, y calzado antideslizante y abrigado; lleve agua caliente y aperitivos energéticos para reponer fuerzas a tiempo.
El ritmo debe ser relajado, no apretado: juegue un rato y descanse en las salas climatizadas para no permanecer mucho tiempo a baja temperatura; en las atracciones populares, actúe según sus posibilidades y siga las indicaciones.
Seguridad: en las aglomeraciones, lleve a los niños de la mano y acuerde un punto de encuentro; el suelo de hielo y nieve es resbaladizo, camine despacio para no caer; si el niño muestra signos de congelación como entumecimiento de manos y pies o palidez, llévelo de inmediato a un lugar cálido.